Aunque nunca se sabe cuál será el momento en el que se toque el fondo, sí es cierto que al menos, una noción existe cuando te acercas. Claro que ésta se puede prolongar hasta el hastío obligándote a vivir con la sensación de que todo pende de un hilo.
Y cuando el todopoderoso todo te puede parece que no te queda más remedio que ver la vida a través de los bizarros cristales que las lágrimas forman en tu retina.
Y un día detrás de otro pueden suceder dos cosas, la primera que te acostumbres y que todos los días sean tan grises como el primero y como el último, con tu alma mirando a través de esos ojos atrofiados por el salitre que emana de tu propio cuerpo, sin más belleza que aquella que creas adivinar en las figuras difusas.
La segunda, y no por ello menos terrible, es que te canses. Que te agotes de llorar a unos muertos que no son los tuyos. Que te seques las lágrimas tan fuerte que te desgarres los ojos. Que te quedes ciego para fiarte de tus otros sentidos.
Que con suerte serán cuatro.
lunes 16 de noviembre de 2009
From the deepest part of me
sábado 26 de septiembre de 2009
Las penas de la otra Lotte
Mi muy querido Werther:
Hoy he conocido a tus padres. Ha sido todo por casualidad. El futuro marido de tu hermana me saludaba efusivamente, ¡y yo sin darme cuenta! He estado hablando unos minutos con él y unos metros más allá estaban tu querida hermana, tus padres y la madre de tu futuro cuñado.
¡Pero que gente más deliciosa! He quedado auténticamente fascinada por tu padre. Tu madre, me recordaba tanto, tantísimo a mi muy querida madre que me he sentido terriblemente cómoda hablando con ella. La madre de tu futuro cuñado es un ser excepcional. Lo primero que ha hecho ha sido alabar mi larga melena rojiza, diciendo que el color fuego le encantaba pero que jamás había tenido el valor de teñírselo así.
A tu madre, como a muchas otras, le cuesta mucho entender la gran inteligencia que posees y que no todo el mundo es igual. Aún así, el disimulado orgullo afloraba enredado y semi escondido en sus rápidas palabras.
Aunque el encuentro ha sido corto, he quedado terriblemente complacida. Y no ha sido sino al despedirme cuando me he dado cuenta de cuantas ganas tenía de conocerles. De algún modo, poder verles ha suplido momentáneamente tu ausencia.
¡Oh Werther, te echo tanto de menos!
Algunos minutos más tarde me encontraba sola en un café, con todo el bullicio a mi alrededor y con toda la soledad a mi lado. Mi querido Werther, nunca pensé que me fuera a ser tan difícil vivir sin ti, sin tu espontánea presencia, sin tu azorado andar de acá para allá. Y que tremenda razón tiene aquel que dijo que la felicidad está hecha de pequeñas cosas.
Por ello parte de mi felicidad se ha esfumado, aunque me fuera devuelta el tiempo que vi a tu familia, y ahora te imagino caminando por esa ciudad que tanta felicidad me ha reportado, disfrutando de sus calles, de su gente, de su bohemio y europeo ambiente. Y añoro ser yo la que te la mostrase, la que te llevase a disfrutar de sus secretos, la que te subiera al cielo al atardecer y, desde lo alto de la torre olímpica, te dijera lo mucho que te quiere y que te necesita.
¡Oh Werther, cuán difícil se me hace tu ausencia!
miércoles 16 de septiembre de 2009
Frío
Ayer, ya entrada la noche, tan solo dos luces alumbraban en el pequeño horizonte de tejados y antenas. Además como el frío ya ha entrado, la gente ya no se para a gritar en las calles en mitad de la noche.
Quizás fue toda esa calma la que me inquietó y me revolvió dentro de la cama. Quizás por la falta de ruido me acordé de la bella Baviera. Y traidora, porque me juró no cambiar y mintió.
Ya nunca podré jugarme la cerveza a los dados, nunca sabré de quien cojones es aquella canción, porque en el Clip ya no la ponen. Nunca pasear por sus calles será igual, porque allí ya no me siento pequeña.
Al menos tengo el Vynil y con él a Glenn Miller a las once y lo mejor del funky a partir de la doce y media. También a un camarero guapísimo y a una camarera amable y un matrimonio entre ellos. Mundo, mundo....
Y al llegar aquí todos se van. Claro que no son todos, ni siquiera son la mayoría, pero recién marchados, te sientes como si no hubiera nadie más, como si estuvieras absolutamente solo. Y te encuentras día si día no limpiando las lágrimas que caen al suelo a través del hueco que los muy cabrones dejaron en tu alma.
miércoles 24 de junio de 2009
Lichtgestalt
Hace años, en uno de los universos paralelos que copan mi cabeza, tú tomabas baños calientes y yo te leía a Ray Loriga. No es que hubiera mucho que leer, es más, el final de "Trifero" era lo único que se colaba en el ambiente rebosante de humedad. Pero yo era feliz. Aunque sólo sucediera en mi cabeza.
Como siempre, los años pasan y el mundo gira, enamorado de un tiempo a esta parte, y con ellos tus baños calientes y mis palabras robadas desaparecieron. Aunque no con ellos tu presencia, iluminando cual faro de Alejandría aquel que yo consideraba tu hogar. Y aun cuando ya no te permitía robarme el alma, sabía, que aunque luchara con todas mis fuerzas siempre habría algo en mi fascinada por tu ser.
Así, tú en tu sitio y yo en el mío, y la distancia entre los dos agrandandose por noches. De las conversaciones estupidas, a los saludos distantes, después a la nada. Y más allá de eso desapareciste.
Y aunque no le di importancia, algo dentro de mi me alarmaba. Sabía, que años atras, cuando te ponía mentalmente en remojo, hubiera recorrido cielo y tierra para saber qué cojones estaba pasando, pero la edad y las circunstancias me hacian pensar que era mejor esperar a que escampara.
Coincidencias del destino, finalmente, me enteré. Supe por qué no aparecías por casa. Me quedé petrificada.
Ahora le rezo a David Bowie, que es quien cuida a todos los ángeles, para que vuelvas pronto y si puede que me quite el miedo.
Porque estoy aterrada.
Aunque lo tuyo es peor.
miércoles 13 de mayo de 2009
La otra
¡Sal maldita! Sé que estás ahí.
Sal, por favor.... te lo suplico.
Usaré toda mi fuerza y juro por lo que más quieras que entraré y te sacaré a la rastra. Luego ya decidiré si te dejo con vida.
Sal, pequeña, tengo que escribir. Sé que tengo algo dentro de mí, que quiere salir, pero sin ti no lo lograré, podría abrirme en canal con un trinchador de pavos, para ver que cojones es lo que hay dentro, pero aún así sin ti no puedo. Por mucho que vea, que escuche, que paladee, si tú no estás a mi lado, no puedo expresarlo.
Siempre nos llevamos bien, siempre estuvimos cuando nos necesitamos la una a la otra. Si bien es cierto que yo pude necesitar más de ti que tú de mí, creo que siempre fui agradecida.
Vamos, abre la puerta ....
Abre la puerta, ¡Joder! Ábrela maldita puta, sal de ese rincón oscuro, sal de tu guarida. ¡Sal de una vez! Ramera desagradecida, te he dado todo lo que tú querías, siempre a tu modo, siempre a tu gusto. No eres más que una zorra caprichosa, pero aún así, por las buenas o por las malas, te necesito y no dudaré en despellejarte y cubrirme con tu piel si es que esa es la única forma de hacer que todo vuelva a la normalidad. ¡Sal de la habitación Zorra!
....
“Gilipollas, tan ciega y estúpida eres que no te has dado cuenta de que fuiste tú la que se quedó dentro”
miércoles 15 de abril de 2009
Definición
Un ingeniero es algo equiparable a un millón de monos intentando resolver un problema en un tiempo n, cuando n tiende a infinito.
No lo olvidéis, sólo monos.